sábado, 14 de febrero de 2009

BAR SATU

Es el bar de mis Padres, un negocio para unos y para otros un simple bar.
Para mi es un lugar de encuentro, espacio donde puedes compartir una sonrisa, una conversación una comida y sobre todo, la buena compañía de su gente.
Satu y Juan José y en estos últimos años, Paco, son los que con su trabajo y su buen saber estar detras de la barra, nos ayudan a pasar unos buenos momentos.
El Bar Satu, es un buen lugar para compartir un tiempo de tu vida, es un centro de reunión un lugar de encuentro y sobre todo un hogar.
Se, que escribo desde el corazón, pero sobre todo desde la objetividad, es lo que pienso.
Gracias al Bar Satu, por vuestra buen hacer con su gente y con nuestro pueblo de Pescueza en estos 36 años de vida.
Un Abrazo para todos y todas

9 comentarios:

Nieves dijo...

Acogedor y entrañable bar nos presentas. Sé que hablas desde el corazón y por ello sé que eres objetivo.

Espero tomarme unas cervecitas algún día en el Bar de Satu en tu compañía y de todo aquel que quiera acompañarnos.

Saludos. Nieves.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo José Vicente:

El bar Satu lo tiene todo, es como las tortillas de patatas que diría nuestro Soñador Soñado de Ensueño. Lo tienen todo y están en su punto.

Una tortilla de patatas es una buena analogía. Se ha de hacer con amor y paciencia, todos sus ingredientes están en su justa medida e integrados en un todo común.

El Bar Satu es fabuloso, como el pueblo de Pescueza.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Cruz Diaz dijo...

Vicente:
Es verdad lo que dices y tambien lo dices, lo se, por que lo sientes. Yo tengo envidia,a veces, de no poder compartir contigo y con la gente sana de Pescueza esos encuentros, pero, ya sabes, estas prisas de Coria, en fin, ya sabes como son las mujeres.

Un abrazo.

Hitos dijo...

Tus palabras me hacen recordar cuando mis padres también regentaban un bar. Como es parte de mi infancia y juventud lo recuerdo con mucho cariño, pero también recuerdo que se hinchaban a trabajar y los beneficios no eran muchos aunque todos arrimábamos el hombro. Pero las tertulias eran un pozo de sabiduría, me encantaba escuchar.

Y es verdad todo lo que dices, tus padres son estupendos anfitriones y cocineros.

Feliciano dijo...

Y que siga, por lo menos, otros 36 años más.
Un saludo para toda la familia.

Paco Martín dijo...

OPINO
Me da la sensación sin alcanzar el grado de credo que hay otros bares, haberlos hailos y debería haberlos en algún lugar. Con barra dentro de los grupos, aunque nos olvidemos de barra mas importante como es la barra de pan.

Tiene razón la insinuación de Javier que en ese rincón de la Extremadura cocinan las mejores tortillas de patatas del Universo. La diferencia no son los huevos, las patatas, el laurel que se las echa, o el fuego de olor amarillo que las calcinan... son las manos que las cocinan.

Es un lar dónde la gente sencilla se fortalece, dónde los ceniceros son amabilidad, dónde la música que respiran los cliente está teñida de palabras al oido. Se está bien allí, como kilómetros a la redonda. El territorio no es de cansancio en las suelas, es de pasos suaves frescos como el primer soplo que nos despierta cada mañana.

La última vez que me tomé un vaso de amistad, al salir me crucé con la primavera. Me miró, y luego entró le esperaban Lara y Leoncia jugando a ser niños. Debe ser que tenia prisa por entrar y yo no tenía ninguna por irme.

El Domingo estaré allí para paliar la nostalgia, y calmar un poco esta fiebre que me sube el alma. Esta semana ya se cuál es el día en el que mas deseo que llegue.

Atte-Paco Martín el soñador de guardia.

Ruth dijo...

¡Buenas tardes!
Bueno casi otra cosa afín, yo en la actualidad desde hace casi 5 años el próximo 26 de marzo, regento un bar en el pueblo, dime a mí, un hogar abierto a todas las gentes, abierto a todas las personas, y como dice paco no ves otra barra, pero no por ser una o uno un cacho de pan, sino una barra de bar.
Me alegro que lo describas de esta manera, señal de que sientes algo más por este establecimiento, a mí me ocurre igual, aunque me duele cuando no por todos es entendido el valer de este oficio.
Un abrazote y ya te veo mejor.

EL RINCON DEL MANDILON dijo...

Pues creo Vicente que llevas toda la razón. No creo que haya muchas personas al menos en el valle del Alagón y comarca que no conozcan el bar de" la Satu" y no hayan pasado por allí alguna vez en la vida.

Paco Centeno dijo...

Los bares bien regentados pasan a ser el sitio de encuentro de las familias y amigos. Mis cuñados tiene uno en el barrio y también lo han conseguido, pero el esfuerzo, las horas de trabajo, son infinitas.
Espero conocerlo algún día.